En Finca Buenavista creemos en una forma diferente de cultivar: más pausada, más respetuosa y más conectada con los ritmos de la naturaleza.
Somos una pequeña finca familiar de algo más de 7 hectáreas dedicada exclusivamente al olivar.
Mis padres la compraron a finales de los años noventa y, desde entonces, este lugar ha sido parte de nuestra historia.
Hace cuatro años asumí la gestión de la finca con una idea clara: transformarla en un proyecto vivo que regenerara la tierra y recuperara la biodiversidad que la rodea. Así comenzó nuestro camino hacia una agricultura ecológica y regenerativa, un modelo que no solo evita dañar el entorno, sino que lo mejora día a día.
Trabajamos con el suelo y no contra él. Hemos creado charcas para anfibios, plantado flora silvestre en los márgenes, instalado cajas nido y hoteles de insectos, y desarrollado islas de biodiversidad que devuelven vida a cada rincón. Eliminamos por completo los químicos y pesticidas y apostamos únicamente por productos orgánicos y procesos naturales.
Nuestro compromiso medioambiental ha sido reconocido con la certificación Eco, y además nos enorgullece ser el primer productor de AOVE en Andalucía en obtener el prestigioso sello The Regen Foods, que certifica prácticas reales y verificables de agricultura regenerativa.
Hoy, ese esfuerzo se refleja en nuestros aceites: tres AOVEs que nacen de una finca viva, diversa y en equilibrio. Cada botella cuenta la historia de esta tierra y de un proyecto que quiere dejar un legado: demostrar que otra agricultura es posible.
Por nosotros, por nuestros hijos, por las siguientes generaciones, por el planeta.
Finca Buenavista se encuentra en Villanueva de Algaidas, un pequeño y acogedor pueblo de la provincia de Málaga, situado estratégicamente a una hora de las capitales andaluzas de Córdoba y Granada.
Su ubicación, en plena transición entre provincias, le otorga un paisaje único y un clima ideal para el cultivo del olivar de sierra.
De esta finca viva nacen nuestros aceites de oliva virgen extra. Cada botella refleja el equilibrio del entorno, el cuidado del proceso y la personalidad de un olivar de sierra único. Aceites que cuentan una historia y saben a respeto.